El ataque contra Binance, una de las principales plataformas de intercambio de criptomonedas del mundo, dejó un impacto estimado en 6.300 millones de dólares. La empresa informó que logró congelar activos afectados por unos 3.000 millones de dólares junto con otros participantes del ecosistema blockchain, mientras mantiene suspendidos los retiros durante las comprobaciones de seguridad.
Las primeras investigaciones apuntan a que el atacante habría aprovechado el compromiso del ordenador portátil de un ingeniero para acceder al sistema y ejecutar transacciones de retiro no autorizadas. Binance aseguró que no ha encontrado evidencias de filtraciones de las claves privadas de sus monederos y se comprometió a cubrir las pérdidas con su fondo de reserva de emergencia, conocido como SAFU.
En una actualización, la plataforma indicó que los depósitos funcionan con normalidad y que espera reanudar los retiros en un plazo de 48 horas. También revocó la autorización de la dirección afectada y contactó con las fuerzas del orden y sus socios de blockchain para rastrear y recuperar los fondos.
La compañía afirmó que “ya ha reservado más de 6.340 millones de dólares (5.684 millones de euros) de sus fondos para cubrir este incidente”. De esa cantidad, 5.000 millones de dólares ya están invertidos en los tokens afectados, mientras que Binance completa la adquisición del resto mediante operaciones en los mercados y transacciones extrabursátiles (OTC). La empresa advirtió que el proceso puede prolongarse debido a la baja liquidez de algunos tokens y al tiempo necesario para liquidar operaciones OTC.
La firma de ciberseguridad financiera TRM Labs atribuyó el ataque al grupo TraderTraitor, vinculado a Corea del Norte, con un alto grado de confianza. En su análisis, sostuvo: “Hacemos esta afirmación con alta confianza”. La firma señaló similitudes con operaciones anteriores atribuidas a ese grupo, entre ellas los ataques contra Bybit y KelpDAO.
TRM Labs situó los preparativos del ataque “al menos 36 horas antes del robo”. Según su análisis, la billetera del operador recibió tres pequeños retiros procedentes de Tornado Cash desde la mañana del 28 de octubre. La atribución a TraderTraitor corresponde a la evaluación de la firma de ciberseguridad y no a una identificación confirmada por Binance.
El incidente también reavivó las preocupaciones sobre la seguridad de los sistemas que utilizan las plataformas financieras. Chris Dimitriadis, director global de Estrategia de ISACA, planteó: “Si una plataforma construida sobre una tecnología tan robusta como ‘blockchain’ puede sufrir un incidente de esta magnitud, ¿qué nos hace pensar que los sistemas financieros tradicionales están completamente protegidos?”
Dimitriadis advirtió sobre los riesgos derivados de la interconexión de las infraestructuras digitales. “Un incidente de estas características podría desencadenar un efecto dominó que afectase a proveedores, operaciones y clientes”, afirmó.
Por su parte, Georgy Kucherin, investigador sénior de seguridad de Kaspersky GreAT, explicó que el ataque contra Polymarket, ocurrido un día antes, se debió a “un ‘script’ de monitorización de usuarios reales de terceros, DebugBear, integrado en el sitio web de la plataforma”.
El especialista señaló que ambos incidentes evidencian distintos puntos de entrada para los atacantes. Según Kucherin, estos casos “demuestran que los exchanges de criptomonedas no son inmunes a los ciberataques y pueden verse comprometidos a través de diferentes vectores, ya que tanto los sistemas internos como las dependencias externas pueden convertirse en superficies de ataque”.
Carsten Menke, responsable de Investigación Next Generation de Julius Baer, consideró que el ataque contra Binance no parece originarse en una vulnerabilidad de la propia cadena de bloques, sino en los sistemas de la empresa. Lo resumió así: “sino de un problema de la empresa, lo que subraya, una vez más, la importancia del almacenamiento seguro”.
Menke añadió que no existen pruebas hasta el momento de que la inteligencia artificial haya intervenido en el ataque. Sin embargo, advirtió: “El panorama general de la ciberseguridad se está volviendo cada vez más complejo a medida que la IA reduce el coste y la velocidad de los ataques sofisticados”. También señaló que, según estimaciones del sector una de cada cuatro brechas maliciosas se realiza mediante IA.
Con información de Europa Press.




























