Los adolescentes venezolanos que acceden a ChatGPT tienen ante sí una nueva experiencia anunciada por OpenAI para usuarios de entre 13 y 17 años, con restricciones de seguridad activadas por defecto, controles parentales y herramientas orientadas al estudio. El despliegue comenzó este martes 18 de agosto y continuará durante las próximas semanas a escala global; sin embargo, Venezuela no figura actualmente entre los países desde los que OpenAI admite oficialmente el acceso a ChatGPT.
La compañía presentó la modalidad cuando ChatGPT ya supera los mil millones de usuarios, entre ellos menores de 18 años que, según OpenAI, utilizan principalmente el chatbot para aprender, realizar tareas escolares y adquirir conocimientos o desarrollar habilidades sobre temas de su interés.
La nueva experiencia busca que los adolescentes utilicen ChatGPT como una herramienta de aprendizaje y no solo para obtener respuestas. Para ello incorpora un modo estudio con guías de aprendizaje, preguntas de repaso y explicaciones con un lenguaje adaptado o un tono diferente para facilitar la comprensión de los contenidos consultados.
OpenAI señaló que el sistema está diseñado para favorecer la participación activa del menor y desarrollar su pensamiento crítico. ChatGPT puede plantear cuestionarios y ofrecer visualizaciones de aprendizaje para que los adolescentes practiquen y comprueben sus conocimientos.
La experiencia también permite establecer horas de estudio durante las cuales el modo estudio se activa por defecto y las conversaciones evitan desviarse del aprendizaje. A esto se suman recordatorios para que los usuarios realicen sus deberes de forma responsable en lugar de recurrir a atajos.
Las herramientas educativas se acompañan de funciones destinadas a regular el tiempo de uso. ChatGPT puede recordar al adolescente que haga una pausa, advertirle de que está interactuando con una inteligencia artificial y no con una persona, y permitirle establecer períodos de desconexión de varias horas o incluso días.
En materia de seguridad, las respuestas del modelo se ajustan a la edad del usuario y se aplican restricciones para evitar que responda determinadas cuestiones peligrosas. Estas protecciones también abarcan las imágenes, con notificaciones sobre contenido sensible y advertencias para que el adolescente sea consciente de la información privada o personal que comparte con ChatGPT.
La experiencia incorpora además una notificación para autorizar el uso de la cámara y amplía los controles parentales existentes. Los padres y tutores que tengan cuentas de adolescentes vinculadas podrán recibir notificaciones sobre contenido sensible o dañino en determinadas situaciones de alto riesgo.
En el caso venezolano, la disponibilidad del servicio requiere una precisión adicional. La lista oficial de países compatibles con ChatGPT publicada por OpenAI no incluye a Venezuela y la empresa advierte que acceder a sus servicios desde territorios no admitidos puede provocar el bloqueo o la suspensión de una cuenta. Por ello, el uso de una VPN no debe presentarse como un mecanismo oficial de acceso autorizado por OpenAI.
OpenAI afirmó que “ChatGPT para Adolescentes” fue desarrollado a partir de sus compromisos de seguridad para los menores, entre ellos fomentar la búsqueda de apoyo en el mundo real, mantener la transparencia y tratar a los adolescentes de acuerdo con su condición de menores.


























