La Escuela de Líderes del Estado Portuguesa avanza en su propósito de formar nuevos liderazgos en la entidad, tras cerrar su novena cohorte con la certificación de 23 participantes, informó su rector, Pedro Luis Cordero, durante una entrevista en el programa Gente que Suma, transmitido por Onda 90.3 FM.
Cordero explicó que entre 25 y 26 personas iniciaron esta cohorte, de las cuales 23 culminaron el proceso. La institución cuenta con 13 años de trayectoria en Portuguesa, aunque tuvo una interrupción de aproximadamente tres años durante la pandemia, período en el que combinó actividades presenciales y virtuales.
Para el rector, el concepto de liderazgo que busca promover la escuela se distancia de modelos basados en la imposición o en quién tiene mayor capacidad para hacerse escuchar. Señaló que el liderazgo debe estar relacionado con el propósito, el ejemplo y la capacidad de construir voluntades.
Como parte de este enfoque, Cordero destacó experiencias de egresados que posteriormente asumieron responsabilidades en organizaciones empresariales de la entidad. Mencionó el caso de un integrante de la primera cohorte que llegó a presidir durante ocho años la Cámara de Comercio de Acarigua-Araure, desde donde, según indicó, impulsó iniciativas de capacitación técnica y participación de mujeres.
También citó el caso de otro egresado que asumió la conducción de esa organización en un momento de crisis institucional y, de acuerdo con su relato, logró recuperar su funcionamiento hasta pasar de dos o tres integrantes a 11.
Cordero señaló que el proceso comienza con el conocimiento personal, con el objetivo de que cada participante identifique por qué y para qué quiere ejercer liderazgo. A partir de allí se incorporan herramientas vinculadas con áreas como negociación, planificación estratégica y oratoria.
La metodología toma como referencia las leyes de liderazgo desarrolladas por John Maxwell y contempla además la lectura de El hombre en busca de sentido, de Viktor Frankl. El programa se desarrolla durante un año, con actividades los miércoles y jornadas intensivas de carácter temático los sábados.
El rector indicó que la propuesta se sustenta en tres valores fundamentales: espiritualidad, excelencia y compromiso. La dimensión espiritual, precisó, tiene inspiración cristiana católica, pero está abierta a personas con distintas creencias.

Otro componente del proceso es el desarrollo de un proyecto social al finalizar cada cohorte. Los participantes identifican una comunidad o zona vulnerable y realizan un diagnóstico para posteriormente ejecutar una acción concreta de vinculación con sus habitantes.
Cordero explicó que esta iniciativa surgió hace 13 años a partir de la preocupación por la desarticulación de sectores juveniles y la necesidad de generar espacios para desarrollar nuevas capacidades de liderazgo. A partir de esa experiencia se estructuró el programa y se convocó a la primera cohorte.
El rector también señaló que parte de los egresados emigró del país durante los años de mayor crisis política y social, aunque algunos han regresado y retomado actividades en Venezuela.
La incorporación a la Escuela de Líderes contempla la presentación de una solicitud y una entrevista personal, mediante la cual se busca conocer las motivaciones de quienes aspiran a ingresar antes de su aceptación.
Con el cierre de su novena cohorte, la institución mantiene así una propuesta orientada a desarrollar nuevos liderazgos para Portuguesa, combinando herramientas de liderazgo con experiencias de participación social y empresarial.





























