Dirigentes de la Confederación de Asociaciones de Productores Agropecuarios de Venezuela (Fedeagro) y de la Federación Venezolana de Arroz (Fevearroz) se reunieron con productores en la sede de la Asociación Nacional de Cultivadores Agrícolas (ANCA), en Araure, estado Portuguesa, para evaluar las dificultades que enfrenta el sector primario durante el inicio de la cosecha del ciclo invierno 2026, con especial atención a la comercialización y recepción de arroz y maíz.
Durante el encuentro, los productores expusieron denuncias y retos relacionados con la comercialización de sus cosechas, mientras los directivos gremiales plantearon la necesidad de actuar de manera conjunta para proteger la producción nacional. Posteriormente, los representantes de Fedeagro y Fevearroz ofrecieron declaraciones a los medios sobre la situación de los rubros.
El presidente de Fedeagro, Osman Quero, informó que el gremio ha sostenido reuniones con los ministerios de Agricultura y Tierras, Alimentación, Comercio, Finanzas e Industria, además de las empresas encargadas de comprar la materia prima. Señaló que las estructuras de costos presentadas por los agricultores fueron auditadas por el Ministerio de Agricultura y Tierras.

“Los agricultores venezolanos hemos analizado, hemos discutido, hemos debatido, hemos justificado realmente la exigencia que tenemos con relación al valor real de nuestras cosechas”, afirmó Quero.
El dirigente indicó que el sector tiene en el campo unas 340.000 toneladas de arroz, un millón de toneladas de maíz blanco y 600.000 toneladas de maíz amarillo, por lo que reclamó a las empresas compradoras que informen públicamente cuánto producto recibirán y bajo qué condiciones.
“Es hora de que realmente las empresas que se encargan de comprar la cosecha manifiesten públicamente su intención de comprar, cuánto van a comprar, cuáles son las condiciones que van a establecer para que se libere o se elimine la opacidad que hay con respecto a los precios”, expresó.
Quero también denunció la presencia de personas que no estarían identificadas formalmente como empresas comerciales y que ofrecen comprar maíz en tuza y desgranado a precios bajos. Aseguró que el gremio trasladó estas denuncias a las autoridades y cuestionó que la cosecha termine siendo adquirida mediante intermediarios.
En el caso del arroz, pidió a las empresas que procesan y comercializan el rubro precisar cuáles recibirán la cosecha, cuánto comprarán, a qué precio y dónde se realizará la recepción. Advirtió que no todas mantienen abiertas sus puertas, lo que genera presión por los costos de transporte y aumenta la incertidumbre entre los productores.
Por su parte, el presidente de Fevearroz, José Luis Pérez, señaló que el gremio realizó gestiones durante los meses previos al inicio de la cosecha para procurar que las dificultades de comercialización estuvieran resueltas. Sin embargo, afirmó que, después de más de dos semanas de recolección, los productores continúan entregando arroz a las industrias sin conocer previamente un precio determinado ni condiciones uniformes de pago.
“Las industrias están ofreciendo cada una lo que ellos consideran. La forma de pago también es la que están ofreciendo, como a ellos les conviene, como ellos pueden hacerlo”, sostuvo Pérez.

El dirigente alertó sobre las largas filas de camiones y gandolas en algunas industrias y explicó que los tiempos prolongados de espera pueden afectar la calidad del grano. Según indicó, algunos productores incluso han tenido que buscar compradores fuera de las industrias cuando el producto deja de cumplir las condiciones requeridas para su recepción.
Pérez atribuyó parte de la distorsión del mercado a las importaciones de arroz registradas desde comienzos de año, que, según sostuvo, ingresaron en momentos y cantidades que no correspondían con los períodos de cosecha y el consumo nacional. A su juicio, esta situación afectó la cadena de comercialización y terminó repercutiendo en el precio recibido por los productores.
El presidente de Fevearroz señaló que la industria está ofreciendo actualmente hasta 0,35 dólares por kilogramo de arroz paddy, aunque mencionó otras ofertas de entre 0,30 y 0,32 dólares. Consideró que esos valores no permiten cubrir los costos de producción.
“El que está actualmente en el comercio o en la oferta de pago al productor no garantiza ni siquiera cubrir los costos de la producción de un kilo de arroz”, afirmó.
Pérez pidió al sector industrial y al Ejecutivo revisar las condiciones de comercialización y advirtió que la incertidumbre sobre los ingresos de la cosecha puede comprometer la capacidad de los productores para cancelar sus deudas y financiar el próximo ciclo agrícola.
En cuanto al maíz, el director de Fedeagro, Berno Stanic, informó que el gremio propuso mantener como precio piso las referencias del ciclo anterior: 0,36 dólares por kilogramo para el maíz blanco y 0,33 dólares para el maíz amarillo, pagados en divisas y con posibilidad de ajustes al alza conforme avance el mercado.
Stanic explicó que la propuesta busca considerar también la situación del consumidor final, mientras los productores absorben parte del impacto de la inflación acumulada, las variaciones en los precios de los fertilizantes y el aumento de los costos del combustible.
“Hemos demostrado de una manera muy precisa y específica todos nuestros costos de producción, en distintas reuniones, en distintas estancias, tenemos muy bien calculada toda nuestra estructura de costo”, sostuvo.
El dirigente también pidió supervisar las denuncias de agricultores sobre la presencia de “scouts” en las zonas productivas, quienes estarían ofreciendo comprar directamente a los productores. Señaló que estas operaciones pueden afectar los programas de financiamiento de las asociaciones cuando se trata de cosechas financiadas por ellas.
Asimismo, solicitó atención sobre el llamado maíz de coqueo, cuya gestión, según indicó, se ha vuelto difícil de controlar y estaría interfiriendo con las labores de cosecha.
Los representantes gremiales coincidieron en reclamar definiciones sobre precios, recepción y condiciones de compra mientras avanza la cosecha, y pidieron al sector industrial y a las autoridades atender las dificultades que, según sus denuncias, están afectando la comercialización de arroz y maíz.




























