Los llamados agentes de inteligencia artificial, una nueva generación de sistemas capaces de ejecutar tareas y tomar decisiones con mayor autonomía, comienzan a ganar espacio en el sector tecnológico y podrían transformar la forma en que operan las empresas.
La tendencia gana impulso entre las principales compañías tecnológicas. Josep Hilari, director de Marketing e Innovación Digital de Ingram Micro Iberia, señaló que esta nueva generación de sistemas permitirá que la inteligencia artificial evolucione desde un modelo basado en respuestas a instrucciones hacia otro capaz de actuar de forma proactiva en determinadas tareas empresariales.
Entre los avances ya visibles figura la incorporación de agentes inteligentes en plataformas corporativas como Microsoft Copilot. Estas herramientas pueden gestionar correos electrónicos, coordinar reuniones y automatizar flujos de trabajo, acercando el concepto de sistemas capaces de ejecutar acciones directamente en nombre del usuario.
Las aplicaciones previstas abarcan áreas como la ciberseguridad, la atención al cliente, los recursos humanos, los servicios financieros y la salud. En el ámbito de la seguridad digital, por ejemplo, estos agentes podrían identificar amenazas potenciales, bloquear actividades sospechosas y generar alertas sin requerir intervención humana inmediata.
“Está a punto de dejar de ser una herramienta reactiva”, afirmó Hilari al referirse a la evolución de la inteligencia artificial. El directivo sostuvo además que el objetivo de estos sistemas es “multiplicar nuestras propias capacidades como profesionales”.
La expansión de la IA agéntica coincide con un período de creciente regulación y supervisión de estas tecnologías en Europa. Durante mayo de 2026, las instituciones europeas y el Gobierno español avanzaron en nuevas normas destinadas a reforzar la gobernanza, la transparencia y la responsabilidad en el uso de sistemas de inteligencia artificial.
Según Hilari, las organizaciones que comiencen a definir políticas de gobernanza, identificar procesos susceptibles de automatización y preparar a sus equipos para trabajar junto a agentes de IA estarán en mejor posición para afrontar la transición hacia entornos donde humanos y sistemas autónomos colaboren de manera integrada.
Con información de Portaltic/EP






























Aún estamos en pañales pero lo que vislumbra es maravilloso