Un grupo inicial de 10 peregrinos recorrerá entre el 3 y el 7 de septiembre una ruta de 117 kilómetros entre la parroquia Nuestra Señora del Pilar, en Araure, y la Basílica Menor Santuario Nuestra Señora de Coromoto, en Guanare, durante la primera edición de la Caminata Coromotana, una experiencia piloto impulsada por la Cámara de Turismo del estado Portuguesa.
La iniciativa busca evaluar la viabilidad de una ruta de turismo religioso en Portuguesa y establecer las condiciones necesarias para su eventual consolidación, en un recorrido que será evaluado por primera vez desde el punto de vista logístico y operativo.
La directora del Área de Bienestar de la Cámara de Turismo de Portuguesa, Franca Napolitano, explicó durante su participación en el programa Gente que Suma, transmitido por Onda 90.3 FM desde Acarigua-Araure y conducido por Nayarí González y Víctor Menoni, que el proyecto nace con la intención de fortalecer la experiencia del peregrino y resaltar el potencial religioso de la entidad.
“Esta iniciativa nace de honrar lo que es el turismo religioso; la patrona de Venezuela merece mucho más. Queremos cambiar la mirada del turista por la mirada del peregrino, porque el turista va, toma una foto y se lleva un recuerdo, pero el peregrino es el que se transforma”, expresó Napolitano.
La representante de la Cámara de Turismo señaló que esta primera experiencia tiene carácter experimental debido a que se trata de un camino que comienza a marcarse y requiere evaluar los puntos de pernocta, los servicios disponibles y las condiciones logísticas de las comunidades ubicadas en el trayecto.

El recorrido fue organizado en cinco tramos, con jornadas diarias estimadas entre 20 y 25 kilómetros, tomando como referencia las condiciones del trayecto y la cercanía con la Troncal 5. La organización identificó previamente espacios de descanso procurando que estuvieran próximos a la vía principal para evitar incrementar la distancia total del recorrido.
La caminata comenzará a las 7:00 de la mañana del 3 de septiembre desde la parroquia Nuestra Señora del Pilar, en Araure, luego de la bendición del presbítero Wilfredo León. El primer tramo comprenderá 19 kilómetros hasta el sector Guache, mientras que las siguientes etapas continuarán hacia otros puntos del recorrido, incluyendo espacios previstos para el descanso y la logística de los participantes.
El trayecto contempla también puntos de apoyo en comunidades cercanas a la vía, mientras que el tramo final hacia Guanare tendrá una extensión de 30 kilómetros y está planificado para permitir la llegada el 7 de septiembre a la Quebrada de la Virgen, donde se celebrará una misa antes de la incorporación de los peregrinos a la tradicional Procesión de las Antorchas, que contempla los últimos cinco kilómetros hasta la Basílica.
Napolitano indicó que los horarios de caminata fueron establecidos tomando en cuenta las condiciones climáticas de la zona. Las jornadas posteriores al inicio están previstas entre las 6:00 y 6:30 de la mañana, con el propósito de aprovechar las primeras horas del día.
La peregrinación tendrá un componente espiritual: cada participante llevará una intención o promesa personal y antes de iniciar cada jornada se realizará el rezo del Rosario de la Virgen de Coromoto.

La actividad se desarrolla además en el marco del inicio del Año Jubilar Coromotano, periodo previsto desde el 8 de septiembre de 2026 hasta el 8 de septiembre de 2027, según la información suministrada durante la presentación del proyecto.
Para garantizar el desarrollo del recorrido, la organización dispondrá de tres vehículos de apoyo para el traslado de provisiones y contará con el acompañamiento de dos paramédicos de la Cruz Roja durante el trayecto entre Acarigua y Guanare.
Tras la llegada al santuario, los peregrinos permanecerán en vigilia durante la noche y participarán en las actividades religiosas del 8 de septiembre, antes de emprender el regreso.
Napolitano informó además que quienes no puedan completar los cinco días de peregrinación podrán incorporarse únicamente a algunos tramos del recorrido, sin necesidad de permanecer en los lugares de pernocta previstos para el grupo principal.
Desde la Cámara de Turismo consideran que esta experiencia puede servir como base para que las comunidades cercanas visualicen oportunidades vinculadas al turismo religioso, mediante la futura incorporación de servicios como hospedaje, alimentación y señalización para atender a peregrinos.



























