Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, y Dinorah Figuera, presidenta de la Asamblea Nacional elegida en 2015, acordaron este sábado avanzar hacia una primera reunión presencial en Caracas tras una conversación telefónica en la que definieron una agenda inicial para un proceso de diálogo entre el oficialismo y la oposición.
Rodríguez informó en un comunicado que el contacto tuvo como objetivo establecer un proceso de diálogo “inclusivo y efectivo” en beneficio del país y coordinar esfuerzos para la atención de las víctimas y afectados por el doble terremoto del 24 de junio de 2026.
Figuera confirmó el encuentro a través de un comunicado difundido en la red social X, en el que señaló que la conversación dio inicio al proceso de diálogo para la transición democrática de Venezuela y la atención a las personas afectadas por el evento sísmico.
Durante el intercambio, ambas partes acordaron una agenda general con metas “claras y verificables», que incluye la atención al doble terremoto, el fortalecimiento de la democracia y los derechos y garantías políticas.
Rodríguez indicó que las delegaciones intercambiaron información sobre su composición y que la primera ronda presencial está prevista para la próxima semana en Caracas.
La representación oficialista estará encabezada por Rodríguez, quien ejercerá la coordinación, junto con Ana María San Juan, Jorge Arreaza, América Pérez, Génesis Garvett y Pedro Infante, según la información divulgada por el dirigente chavista.
Por la oposición representada por la Asamblea Nacional de 2015, Figuera informó que la delegación estará integrada por una comisión técnica política conformada por ella como presidenta, Marco Aurelio Quiñones, Ramón López, Jorge Millán, Juan Miguel Matheus y Sergio Vergara.
Además, indicó que una comisión de apoyo estará integrada por Macario González, Julio César Moreno, Desiree Barboza y Elimar Díaz.
El anuncio del proceso generó rechazo entre integrantes del Frente Popular Antiimperialista, quienes convocaron una concentración en Caracas para protestar contra las conversaciones, al considerar que representan una injerencia de Estados Unidos en los asuntos internos de Venezuela.

Los manifestantes, varios de ellos vestidos de rojo y con banderas venezolanas, aseguraron que el diálogo forma parte de un supuesto proceso de transición destinado a afectar el legado del fallecido presidente Hugo Chávez.
El grupo sostuvo que el objetivo de las conversaciones sería designar personas afines al Gobierno estadounidense en el sistema de justicia y en el organismo electoral para posteriormente convocar unas elecciones que consideran inconstitucionales.
Durante la protesta, Rubén Gutiérrez, de 67 años, rechazó lo que calificó como una “injerencia del imperialismo yanqui” y afirmó que Estados Unidos pretende desconocer la Constitución y las instituciones venezolanas para imponer un gobierno de transición junto con sectores opositores.
Gutiérrez pidió a la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, que “haga respetar la soberanía”. Mientras ofrecía declaraciones a EFE, un hombre que permanecía en el lugar interrumpió varias veces con consignas de “¡Que viva Venezuela libre!” y posteriormente, junto a otra persona, gritó: “¡Que viva Trump!”.
Aidé Romero, otra de las participantes en la protesta, rechazó cualquier negociación con sectores opositores a los que calificó de “vendepatrias”. “Opinamos que es otro terremoto, un terremoto político”, afirmó. Aunque expresó confianza en la mandataria encargada, sostuvo que “los gringos no tienen derecho a gobernar aquí”.
En paralelo, dirigentes sindicales y trabajadores se concentraron en la base aérea La Carlota, donde consideran que podría celebrarse la reunión, para exigir que las conversaciones sean públicas y abiertas a la prensa y a la ciudadanía.
Los representantes sindicales reclamaron que la agenda incluya la liberación de presos políticos, la designación de nuevas autoridades del Consejo Nacional Electoral y la definición de un cronograma para celebrar elecciones presidenciales este año.
Carlos Salazar, integrante de la Coalición Sindical Nacional, convocó a trabajadores, jubilados, pensionados, estudiantes y organizaciones de la sociedad civil a movilizarse la próxima semana para impedir que se adopten decisiones “a espaldas de los venezolanos”. Según afirmó, la población “no aguanta” la situación económica del país.
José Patines, también integrante de la coalición, instó a Rodríguez y Figuera a hacer públicas las conversaciones. “¿Por qué no hacerlo público? (…) Es el futuro de 35 millones de venezolanos con lo que ustedes están jugando”, declaró.
Por su parte, Figuera sostuvo esta semana que el proceso “debe desarrollarse de buena fe, con transparencia, objetivos claros y un compromiso genuino para alcanzar acuerdos concretos que conduzcan a la recuperación de la democracia mediante elecciones libres y justas”.
La presidenta de la Asamblea Nacional de 2015 también agradeció en su comunicado a Estados Unidos y al secretario de Estado Marco Rubio por el acompañamiento al proceso, al que definió como un nuevo capítulo en la lucha por construir un futuro digno para los venezolanos.
La primera reunión presencial entre las delegaciones del chavismo y la oposición está prevista para la próxima semana en Caracas, donde comenzará la discusión de la agenda acordada.
Con información de EFE.





























