El secretario general de la ONU, António Guterres, pidió este miércoles a los gobiernos asumir su responsabilidad frente a los riesgos asociados al avance de la inteligencia artificial (IA) y promover una respuesta “global y coordinada” ante el desarrollo de sistemas cada vez más potentes.
“No podemos permitirnos ignorar las preocupaciones que se han planteado, especialmente por quienes están en primera línea del desarrollo de la IA”, afirmó Guterres durante una rueda de prensa en la sede de Naciones Unidas, al referirse a las advertencias formuladas por líderes de la industria tecnológica.
El secretario general reconoció el “enorme potencial” de la IA, pero sostuvo que su desarrollo debe estar acompañado de “salvaguardias” para garantizar que sea “segura, transparente y responsable”. A su juicio, la protección de los ciudadanos exige primero la actuación de los gobiernos, aunque las medidas de cada país por separado no serán suficientes.
La razón, explicó, es que los efectos de esta tecnología trascienden las fronteras nacionales. “La IA no se detiene en las fronteras, tampoco sus riesgos. Las pausas voluntarias, aisladas, imposibles de verificar y aplicadas de manera desigual no resolverán el problema”, declaró.
Ante este escenario, Guterres adelantó que la gobernanza de la IA ocupará un lugar central en sus conversaciones con los líderes internacionales que participen en el debate general de la próxima Asamblea General de la ONU, previsto entre el 22 y el 28 de septiembre.
El objetivo, señaló, es alcanzar criterios compartidos sobre el desarrollo de la tecnología y determinar en qué momento los sistemas más avanzados pueden requerir mayores controles. “Necesitamos un entendimiento compartido sobre cómo avanzar en un desarrollo seguro, protegido y responsable de la IA”, apuntó.
Guterres también advirtió sobre el riesgo de que las divisiones geopolíticas impulsen una competencia tecnológica en la que la seguridad quede relegada frente a la búsqueda de ventajas. En ese contexto, situó la “IA desbocada”, la crisis climática y la profundización de las desigualdades entre las principales crisis existentes.
Sus declaraciones se producen después de que Dario Amodei, consejero delegado de Anthropic, reclamara una mayor regulación para contener los riesgos de un avance sin límites y evitar perder el control de sistemas cada vez más potentes. La propuesta recibió el respaldo del director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, y del magnate Elon Musk.
Naciones Unidas lanzó el año pasado su primer organismo científico dedicado específicamente a la inteligencia artificial, con el propósito de que las políticas relacionadas con esta tecnología se apoyen en evidencia.
Con información de EFE.





























