Los arquitectos Marileudis Campos y Jesús Araujo, miembros del Colegio de Ingenieros del estado Portuguesa (Ceinport), destacaron la necesidad de cumplir las normas de construcción sismorresistente y contar con estudios técnicos antes de levantar o modificar una edificación, durante una entrevista transmitida este 27 de agosto en la sección Modo Relax del programa Gente que Suma, por Onda 90.3 FM, conducido por Nayari González y Víctor Arturo Menoni.
Campos señaló que Venezuela atraviesa un proceso de reconstrucción en el que será necesario impulsar nuevas construcciones, por lo que consideró necesario acercar a las comunidades información que suele estar limitada al ámbito técnico. Recordó que el país cuenta con normas Covenin sobre construcciones antisísmicas y que su última actualización fue realizada en 2019.
“Queremos orientar y dar a conocer esto”, expresó la arquitecta, al advertir que estas normativas han sido ignoradas durante mucho tiempo en algunos casos. Explicó que uno de los objetivos es presentar el contenido de manera sencilla para que pueda ser comprendido tanto por las comunidades como por estudiantes y profesionales.

Araujo explicó que una construcción debe partir de un anteproyecto arquitectónico y continuar con estudios de suelo y cálculos estructurales junto con el ingeniero estructural. El análisis permite convertir la propuesta inicial en un diseño acorde con las condiciones reales del terreno y de la edificación.
Según el arquitecto, el estudio de suelo permite determinar qué tipo de estructura puede desarrollarse en un terreno y si la propuesta requiere modificaciones. Campos añadió que antes de diseñar también debe considerarse la zonificación y las condiciones establecidas en los procesos de permisología de las alcaldías.
“Uno debe diseñar de acuerdo con esos estudios de suelo y a la zona en la que estamos, y no al revés”, afirmó.
Durante la conversación también abordaron las cargas adicionales en las edificaciones. Araujo mencionó los tanques de agua y las piscinas instaladas en azoteas o balcones, y señaló que estos elementos deben estar contemplados en el diseño, ya que durante un sismo el movimiento del agua puede incrementar las exigencias sobre la estructura.
La distribución y las características de la edificación también pueden generar vulnerabilidades. Araujo explicó que en el diseño arquitectónico se analiza el comportamiento del edificio en planta, verticalmente y en fachada, prestando atención a cambios pronunciados en sus elementos estructurales que puedan convertirse en puntos de falla.

Otro de los aspectos abordados fue la creencia de que una mayor cantidad de acero siempre hace más resistente una estructura. Araujo advirtió que no necesariamente es así y explicó que, en las estructuras de concreto armado, un exceso de cabillas puede dificultar la correcta colocación del agregado dentro del concreto y aumentar el peso de la edificación.
“Más acero no es necesariamente mejor”, resumió.
Araujo advirtió además que una edificación excesivamente rígida no necesariamente tendrá un mejor comportamiento frente al movimiento sísmico. Para evaluar construcciones que ya presentan fallas de carga, señaló que existen especialistas en patología de la construcción.
La discusión alcanzó también a las construcciones realizadas sin acompañamiento profesional. Campos consideró necesario que las comunidades comprendan que la seguridad de una vivienda no depende únicamente de la mano de obra, sino también de la planificación, el diseño y los cálculos correspondientes.
“Contratar lo barato sale muy caro”, afirmó al insistir en la responsabilidad que supone construir una vivienda sin la asesoría de profesionales especializados.
Los arquitectos anunciaron que estos temas serán desarrollados con mayor amplitud el viernes 4 de septiembre, a las 4:00 de la tarde, en una charla en la sede de Ceinport, en Araure, ubicada frente a la Clínica José María Vargas, en la avenida Teo Capriles, urbanización El Pilar.
La actividad abordará, de acuerdo con lo explicado durante la entrevista, las características de las zonas sísmicas y los tipos de suelo presentes en el país, con especial atención al contexto de los Llanos. Campos recordó que el riesgo sísmico no se limita a las zonas costeras y mencionó la falla de Boconó como una de las condiciones que deben considerarse al diseñar. La charla estará dirigida a comunidades, estudiantes y profesionales.




























