El sector cañicultor de Portuguesa pidió a las autoridades verificar el origen, la calidad y las condiciones de comercialización del azúcar terminada de origen extranjero que ha ingresado al mercado venezolano, al advertir que su presencia genera condiciones de competencia desleal para la producción nacional.
La posición fue fijada por la junta directiva y cañicultores de Soca-Portuguesa tras una reunión de trabajo, en la que expresaron su “profunda preocupación” por los efectos de las importaciones sobre los productores de caña de azúcar, la industria y los demás actores del circuito azucarero venezolano. La organización también alertó sobre la circulación de productos que pudieran no cumplir con los estándares de calidad requeridos para la protección del consumidor.
Según cifras suministradas por Soca-Portuguesa, el sector sostiene aproximadamente 10.000 puestos de trabajo directos y ha cosechado más de 4,5 millones de toneladas de caña. La organización señaló que el producto final se comercializa entre 1,70 y 2,00 dólares por kilogramo, pero sostuvo que esa diferencia no se traduce en mejores condiciones económicas para el productor ni fortalece la actividad primaria.
Venezuela dispone actualmente de unas 110.000 toneladas de azúcar en inventario, equivalentes a aproximadamente dos meses de consumo, mientras la próxima zafra está prevista para comenzar en octubre, según el comunicado.
Con esos niveles de inventario y el inicio de la próxima zafra, Soca-Portuguesa sostuvo que existen “las condiciones necesarias para garantizar el abastecimiento del mercado interno con sello nacional” y reclamó que se preserve la producción nacional frente al ingreso de azúcar terminada de origen extranjero. La organización exhortó a las autoridades competentes a verificar el origen, la calidad y las condiciones de comercialización del producto importado.




























