El Gobierno nacional acordó suspender el ingreso de nuevos buques con materia prima de arroz durante el resto de 2026 y estableció que las agroindustrias que no compren la cosecha venezolana no tendrán acceso a licencias de importación, como parte de los acuerdos alcanzados para la comercialización del ciclo de invierno.
Las medidas fueron definidas en una nueva mesa de trabajo encabezada por el ministro para la Agricultura Productiva y Tierras, Vladímir Padrino López, junto con los titulares de Alimentación, Industrias y Comercio Nacional, representantes de la agroindustria y productores del país.
Durante el encuentro se ratificó que la producción venezolana será la fuente principal de abastecimiento, mientras que las importaciones tendrán un carácter estrictamente complementario y no deberán competir ni afectar el valor del arroz producido en el país.
Como una de las decisiones de aplicación inmediata, las autoridades acordaron no permitir el ingreso de nuevos barcos con materia prima de arroz durante lo que resta de 2026. La medida busca favorecer la colocación y compra de la cosecha nacional correspondiente al ciclo de invierno.
Asimismo, quedó establecida una condición para las empresas del sector: las agroindustrias que no adquieran la producción nacional perderán el acceso a las licencias de importación.
“Nuestra prioridad es blindar el esfuerzo de nuestros productores y asegurar que la industria nacional sea el motor principal de nuestra soberanía alimentaria”, afirmó Padrino López al informar sobre los acuerdos.
El ministro también señaló que el Estado asumirá un papel de garante para verificar el cumplimiento de los compromisos de compra, atender la situación de los pagos pendientes a los productores y revisar, junto con los sectores involucrados, la estructura de costos de los agroinsumos.

En materia de precios, las mesas de trabajo plantearon evitar el retorno a un esquema rígido de fijación administrativa. La propuesta es procurar condiciones de mercado que permitan la formación del precio sin que las importaciones interfieran, distorsionen o depriman el valor de la producción venezolana.
Sin embargo, el precio que la industria pagará por el arroz continúa siendo un punto de diferencia entre los productores y el sector industrial.
El dirigente agrícola Edgar Miranda rechazó la propuesta de la industria de pagar 0,35 dólares por kilogramo y la calificó de “inaceptable”. Según explicó, a ese precio los productores tendrían que alcanzar rendimientos de hasta 7.556 kilogramos por hectárea solo para cubrir sus gastos operativos.
Miranda sostuvo que el punto de partida para la comercialización debe ser de, como mínimo, 0,40 dólares por kilogramo. “Con ese precio el productor requiere producir 6.555 kilos por hectárea solo para pagar los costos de producción hasta poner el producto en la empresa”, explicó.
El dirigente detalló que la estructura de costos promedio presentada entre Fevearroz y productores de Guárico y Portuguesa se sitúa en 2.628 dólares por hectárea, una cifra cercana a los 2.600 dólares por hectárea que, según indicó, manejan las estimaciones gubernamentales.
Además de la suspensión de nuevos barcos y la restricción de las licencias de importación, el Gobierno asumió el seguimiento directo de los acuerdos para asegurar que la cosecha nacional tenga mercado, se cumplan los compromisos de compra, se atiendan los pagos pendientes a los productores y se revise la estructura de costos de los insumos utilizados en la producción de arroz.



























