La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, pidió a integrantes del partido oficialista Movimiento Regeneración Nacional (Morena) que renuncien a sus cargos si están involucrados en actos de corrupción, según informó este miércoles la agencia Reuters, que cita a dos fuentes con conocimiento de reuniones internas del partido.
La advertencia se produce mientras aumenta la presión de Estados Unidos sobre dirigentes políticos mexicanos señalados por presuntos vínculos con organizaciones del narcotráfico, una situación que comienza a generar tensiones dentro del gobierno y del partido oficialista.
De acuerdo con Reuters, Sheinbaum trasladó ese mensaje durante encuentros privados con dirigentes y representantes de Morena, donde insistió en que cualquier funcionario señalado debe separarse del cargo mientras se esclarecen los hechos. Hasta ahora, ni la Presidencia mexicana ni la dirigencia partidista han emitido una declaración pública sobre esas conversaciones.
El contexto está marcado por una serie de investigaciones impulsadas por autoridades estadounidenses contra funcionarios mexicanos presuntamente vinculados con carteles de la droga. Entre los casos bajo mayor escrutinio figura el del gobernador con licencia del estado de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, quien ha rechazado los señalamientos que lo relacionan con el Cártel de Sinaloa.
La tensión bilateral también aumentó el mes pasado tras la muerte de dos funcionarios estadounidenses en un accidente automovilístico ocurrido en el norte de México, mientras viajaban junto a un convoy de fuerzas de seguridad mexicanas que regresaba de un operativo contra un laboratorio de drogas. Fuentes citadas por Reuters indicaron que ambos eran agentes de la Agencia Central de Inteligencia, cuya presunta participación en operaciones dentro de territorio mexicano abrió una nueva disputa diplomática.
La presencia de personal estadounidense en acciones contra carteles es uno de los temas más sensibles para el gobierno mexicano. Sheinbaum ha reiterado que su administración acepta cooperación e intercambio de inteligencia con Washington, pero rechaza cualquier intervención directa de agentes o fuerzas extranjeras en territorio nacional.
En contraste, el presidente estadounidense Donald Trump ha insistido en la necesidad de utilizar mayor presión militar contra los carteles mexicanos e incluso ha advertido que Estados Unidos podría actuar unilateralmente si considera que México no está haciendo lo suficiente para combatirlos.
En medio del aumento de la tensión, un funcionario del Departamento de Estado estadounidense informó que Washington inició una revisión de los más de cincuenta consulados mexicanos que operan en Estados Unidos, una medida que podría derivar en el cierre de algunas sedes diplomáticas.
Mientras Sheinbaum intenta contener el impacto político interno, el caso amenaza con convertirse en uno de los primeros desafíos de alto nivel para su gobierno, en un momento en que México enfrenta presión simultánea desde Washington y cuestionamientos dentro de su propio partido.





























