Más de 200 cañicultores participaron el miércoles 19 de agosto en una reunión de la Sociedad de Cañicultores del estado Portuguesa (Soca-Portuguesa), donde cuestionaron el ingreso de azúcar refinada importada al mercado venezolano y advirtieron que la acumulación de producto nacional en los centrales podría retrasar el inicio de la zafra 2026-2027, prevista para mediados de octubre.
Las declaraciones de Milton Mujica Campins, productor portugueseño con 35 años de trayectoria en el cultivo de caña de azúcar, fueron compartidas posteriormente por Soca-Portuguesa a través de sus redes sociales. Mujica calificó la situación como “sumamente preocupante” para el sector.
Los productores señalaron que el problema está relacionado con la dificultad para comercializar el azúcar elaborada por los centrales, mientras aseguran que al mercado está ingresando azúcar refinada terminada a precios inferiores a los del producto nacional. Según afirmaron, esta situación mantiene inventarios acumulados y afecta los ingresos de los cañicultores.
Mujica explicó que anteriormente los centrales azucareros recibían cupos para importar azúcar moscabada, que posteriormente era refinada en Venezuela. Según relató, ese mecanismo permitía cubrir las necesidades de abastecimiento entre el cierre de una zafra y el comienzo de la siguiente.
Los cañicultores sostienen que las autorizaciones que conocen corresponden a la importación de azúcar moscabada para su procesamiento en los centrales, mientras cuestionan el ingreso de azúcar refinada terminada. Afirmaron además que desconocen el origen de ese producto, quiénes participan en esas operaciones y bajo qué condiciones se realizan.
La acumulación de azúcar también repercute, según los productores, en el pago que reciben por su cosecha. Explicaron que mientras el producto refinado permanece en los centrales sin comercializarse, no se genera el pago del diferencial correspondiente al cañicultor.
Mujica advirtió sobre las consecuencias que, a su juicio, tendría sustituir el procesamiento nacional por azúcar terminada importada. “Al importar azúcar refinada, prácticamente están eliminando la mano de obra de los centrales azucareros”, afirmó. También sostuvo que con esta práctica “se está subsidiando la agricultura de otros países”.
El reclamo también fue planteado por asociaciones de productores de Lara, Yaracuy y Falcón agrupadas en el Consejo de Productores de Caña de Azúcar de los Valles de la Región Centro-Occidental (Coprocazuvaya), que solicitaron al Ejecutivo nacional revisar con urgencia las licencias de importación de azúcar refinada.

Coprocazuvaya afirmó que los centrales cerraron la zafra 2025-2026 con aproximadamente 110.000 toneladas de azúcar en inventario y sostuvo que ese volumen representa cerca de dos meses de abastecimiento nacional. Según las asociaciones, el producto permanece acumulado debido a las dificultades para competir con los precios del azúcar importada.
Las organizaciones también señalaron que la situación afecta el acceso de los cañicultores al financiamiento necesario para afrontar la próxima cosecha y pone en riesgo más de 10.000 empleos rurales. Añadieron que el impacto alcanza otros eslabones de la cadena, entre ellos la producción de melaza destinada al sector farmacéutico y a las destilerías.
El reclamo del sector quedó formalizado el jueves 20 de agosto mediante un comunicado de alcance nacional dirigido a Saúl Ameliach, del Comité de Comercio Exterior (COMEX), en el que los Centrales Azucareros de Venezuela y las Asociaciones de Cañicultores del País plantearon sus objeciones a las importaciones de azúcar refinada. Soca-Portuguesa compartió posteriormente el comunicado a través de sus redes sociales.
En ese documento, el sector señaló que dispone de 100.000 toneladas entre azúcar cruda y producto final y sostuvo que ese volumen permite garantizar el procesamiento y abastecimiento durante los próximos dos meses. Los centrales también informaron que presentaron nuevas solicitudes ante el COMEX para importar azúcar cruda.
Las organizaciones plantearon que la asignación de licencias de importación tome en cuenta la capacidad de molienda de los centrales y solicitaron que las compras externas se orienten hacia azúcar cruda destinada a su procesamiento en Venezuela.
“Está en peligro nuestra próxima zafra, que debe comenzar a mediados del mes de octubre”, advirtió Mujica Campins.



























