Estados Unidos pausó temporalmente las citas para solicitar visas de inmigrante en embajadas y consulados de todo el mundo, mientras capacita a su personal consular sobre nuevos procedimientos para evaluar a los solicitantes y determinar si podrían convertirse en una carga para las arcas públicas, informó este miércoles un portavoz del Departamento de Estado a EFE.
“Mientras trabajamos en acomodar esta formación a fondo, las citas de servicios de visado serán ajustadas”, indicó el portavoz, quien no precisó cuándo se reanudarán las entrevistas. Las embajadas y consulados de Estados Unidos comunicarán directamente a los solicitantes cualquier modificación, incluidas las cancelaciones de citas que ya habían sido programadas y cuyos afectados comenzaron a recibir notificaciones.
El entrenamiento busca preparar a los funcionarios para aplicar nuevos procedimientos de evaluación migratoria destinados a determinar si los futuros beneficiarios de visas de inmigrante podrían depender de programas de asistencia pública en Estados Unidos. El Departamento de Estado señaló que el objetivo es evitar que los receptores se conviertan en dependientes de beneficios públicos destinados a estadounidenses que cumplen los requisitos para recibirlos.
La capacitación consular comenzó a principios de agosto y se desarrolla a escala mundial, por lo que la pausa alcanza a toda la red consular estadounidense. Reuters confirmó que la Administración de Donald Trump mantiene la suspensión de las citas mientras desarrolla este programa de formación, sin que exista por ahora un calendario claro para recuperar el ritmo habitual de entrevistas.
Según otra fuente citada por The Washington Post y recogida por EFE, las citas para obtener visas de inmigrante fueron canceladas desde el lunes y, en principio, hasta finales de agosto. El Departamento de Estado, sin embargo, no ha anunciado una fecha específica para la reanudación de las entrevistas consulares.
La medida se produce después de que un juez federal declarara ilegal el veto impuesto por la Administración Trump a los visados de ciudadanos de 75 países. La decisión judicial cuestionó una política basada, entre otros argumentos, en el riesgo de que personas procedentes de esas naciones recurrieran a subsidios públicos estadounidenses.
El nuevo entrenamiento fue puesto a disposición de los consulados después de ese fallo judicial, según la información difundida por EFE. El Gobierno de Trump ha defendido un mayor escrutinio de los solicitantes de inmigración y ha vinculado varias de sus medidas recientes con la intención de impedir el uso de los beneficios públicos por parte de personas que no cumplen los criterios establecidos.
La pausa de las citas coincide además con otra medida anunciada esta semana por el Departamento de Estado: la revocación de visas B-1 y B-2, correspondientes a turismo y negocios, de personas que ingresaron legalmente a Estados Unidos con esos permisos y posteriormente solicitaron asilo para permanecer en el país.
Fuentes del Departamento de Estado indicaron a EFE que la revisión se realiza en coordinación con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) para identificar a extranjeros que llegaron alegando ser visitantes temporales y después solicitaron asilo. El proceso contempla a quienes obtuvieron visas B-1 y B-2 entre 2016 y 2026 y hayan solicitado asilo o tengan actualmente una petición en trámite.
El portavoz Tommy Pigott sostuvo que una visa «es un privilegio, no un derecho» y afirmó que las visas de turismo y negocios se conceden bajo el entendimiento de que sus titulares regresarán a sus países de origen. Según el funcionario, utilizar una visa para solicitar asilo constituye fraude y puede ser motivo para revocarla.
Pigott añadió que las cancelaciones de visas se realizarán de manera progresiva, por lo que el número de visas revocadas seguirá cambiando a medida que avance la revisión de los casos.
A estas medidas se suma el plan de la Casa Blanca para elevar los requisitos de las visas de trabajo H-1B y exigir a los empleadores que recurran a este programa para contratar trabajadores cualificados el pago de más de 100.000 dólares anuales para su renovación.
La pausa de las citas para visas de inmigrante se produce mientras la Administración Trump implementa nuevos procedimientos consulares y otras medidas destinadas a endurecer la evaluación de quienes buscan ingresar o establecerse legalmente en Estados Unidos.
Con información de EFE.




























