La compañía Ode, creada en mayo con respaldo de firmas de tecnología y capital privado, fue valorada en 1.500 millones de dólares y trabaja en el despliegue de soluciones de inteligencia artificial dentro de organizaciones empresariales, según informó TechCrunch.
La compañía fue creada en mayo como una empresa conjunta en la que también participan Hellman & Friedman, Goldman Sachs y otros inversionistas. Su objetivo es ayudar a las empresas a integrar herramientas de inteligencia artificial en sus operaciones mediante equipos especializados de ingeniería.
Ode surgió a partir de una iniciativa de Blackstone, que identificó una oportunidad al trabajar con consultoras y compañías especializadas en servicios de IA para sus empresas participadas. Poco después del anuncio, la empresa conjunta adquirió Fractional AI, una startup de servicios de ingeniería de inteligencia artificial que había colaborado durante 11 meses con OpenAI.
Chris Taylor, director ejecutivo de Ode y cofundador de Fractional AI, afirmó que la compañía podría alcanzar una valoración de un billón de dólares si logra crecer manteniendo la calidad de sus implementaciones.
“Es bastante fácil imaginar que algún día esta empresa valga un billón de dólares si hacemos bien las cosas”, declaró Taylor a TechCrunch. Señaló que el principal desafío será ampliar las operaciones sin perder la capacidad de desarrollar soluciones especializadas para cada cliente.
Actualmente, Ode cuenta con 100 ingenieros y trabaja junto al equipo de IA aplicada de Anthropic para identificar oportunidades de uso de inteligencia artificial y crear sistemas adaptados a los procesos internos de las empresas.
Un portavoz de Anthropic explicó que el laboratorio continuará concentrado en implementaciones estratégicas relacionadas con su misión, mientras Ode atenderá proyectos empresariales. Las firmas de capital privado que respaldan la compañía podrán dirigir a sus empresas participadas como posibles clientes, aunque Ode también venderá sus servicios a otras organizaciones.
Taylor indicó que la empresa busca trabajar con compañías cuyos directores ejecutivos consideren la inteligencia artificial una prioridad para desarrollar nuevos productos o modificar procesos internos.
Ode operará bajo el principio de “Claude primero”, por lo que utilizará las herramientas de Anthropic cuando sea posible, aunque podrá recurrir a sistemas de otros proveedores si el proyecto lo requiere.
Eddie Siegel, tecnólogo jefe de Ode y cofundador de Fractional AI, afirmó que el modelo de inteligencia artificial utilizado es solo un componente dentro de una implementación empresarial más amplia.
“Creo que la selección del modelo es importante, pero no es donde se invierte la mayor parte del esfuerzo”, dijo Siegel. Comparó la elección de una herramienta de IA con escoger un lenguaje de programación, al considerar que una transformación empresarial depende del sistema completo que se construye alrededor de esa tecnología.
Los responsables de Ode describen a su equipo como ingenieros de software generalistas con experiencia en creación de empresas y capacidad para asumir proyectos completos. Según Siegel, más de la mitad de sus integrantes fueron fundadores de compañías anteriormente.
La empresa planea expandirse internacionalmente y mantener un modelo basado en evaluar el impacto de las implementaciones de inteligencia artificial dentro de las organizaciones.
El crecimiento de Ode dependerá de su capacidad para incorporar talento especializado en un mercado con escasez de ingenieros con experiencia en IA aplicada. Además, competirá con The Deployment Company de OpenAI y con firmas de consultoría como Deloitte y Accenture, que también desarrollan equipos para implementar soluciones empresariales de inteligencia artificial.
Siegel consideró que la experiencia emprendedora puede ser una vía para formar profesionales con las habilidades necesarias, porque resolver problemas completos de negocio permite desarrollar capacidades aplicables a este tipo de proyectos.
La estrategia de Ode refleja la competencia creciente entre empresas de inteligencia artificial por ocupar la fase de adopción corporativa, donde el desafío no solo está en crear modelos avanzados, sino en incorporarlos de manera efectiva en las operaciones de grandes compañías.




























